La intensificación de los ataques perpetrados por el movimiento hutí de Yemen provocó la paralización masiva del transporte aéreo en Arabia Saudí, dejando prácticamente desierto el espacio aéreo sobre la capital. De acuerdo con los registros de la firma de análisis de aviación Cirium, un total de 4 mil 071 vuelos programados en el Aeropuerto Internacional Rey Khalid de Riad fueron cancelados entre el 8 y el 25 de octubre, lo que representa el 86 por ciento de las operaciones previstas.
Las ofensivas insurgentes, ejecutadas mediante el despliegue coordinado de misiles balísticos y drones, han tenido como objetivo estratégico puertos, instalaciones petroleras y terminales aéreas en todo el territorio saudí. Esta escalada del conflicto ha impactado directamente en la conectividad del reino y ha forzado un despliegue extraordinario de las defensas antiaéreas para contener la amenaza.
El aeropuerto de la capital, considerado el segundo con mayor volumen de tráfico en la nación después del de Yeda, se ha convertido en uno de los puntos más vulnerables al registrar agresiones sistemáticas. Entre estos episodios destaca el atentado perpetrado el pasado 10 de octubre, el cual dejó un saldo trágico de 13 personas muertas, consolidándose como el ataque más mortífero registrado en el país en más de un decenio.
Tras mantener un cierre prolongado de la terminal desde el día de la letal agresión para garantizar la seguridad de los pasajeros y las instalaciones, las autoridades gubernamentales reabrieron parcialmente el aeropuerto este domingo. La medida busca restablecer de forma paulatina las operaciones comerciales en medio de un clima de alta tensión regional.













