La noche del sábado se registró un tiroteo en el Estadio Bragg Memorial, ubicado en el campus de la Universidad Florida A&M, en la ciudad de Tallahassee, dejando un saldo de 12 personas heridas, entre las cuales se encuentran varios menores de edad, incluido un niño de 11 años.
El incidente armado se suscitó horas después de concluir un partido de fútbol americano colegial, aunque las corporaciones policiales no han determinado si los hechos derivaron de una disputa vinculada al evento deportivo.
De acuerdo con el informe preliminar del jefe de la Policía de Tallahassee, Lawrence Revell, el ataque inició presuntamente por una riña entre dos o tres individuos. Elementos forenses, detectives y peritos adscritos a la Unidad de Delitos Violentos se desplegaron en la zona para recabar indicios balísticos y testimonios.
En el balance médico, las autoridades informaron que una de las víctimas está en estado crítico, tres presentan lesiones de gravedad y ocho permanecen en condición estable. Asimismo, se confirmó que al menos uno de los afectados es estudiante de Florida A&M.
Ante la agresión, el alcalde de la localidad, John Dailey, expresó su solidaridad con las familias afectadas mediante su cuenta oficial en la red X, calificando el acontecimiento como una «tragedia verdaderamente horrorosa y desgarradora».













