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El futuro del Al Nassr, club de Cristiano Ronaldo, se escribe en estos días fuera de la cancha. De acuerdo con reportes del portal financiero Semafor y medios saudíes, la institución atraviesa problemas financieros con deudas de alrededor de 800 millones de riyales (unos 213 millones de dólares), y el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF), dueño del club, ya negocia la venta del 70% de las acciones con un consorcio encabezado por RedBird Capital, empresa propietaria del AC Milan, por unos 1,000 millones de riyales (267 millones de dólares).

Dentro de esa operación aparece el nombre de Cristiano Ronaldo. Las filtraciones señalan que el delantero portugués podría quedarse con hasta un 20% del club, gracias a una cláusula de su contrato que le daría prioridad para adquirir ese porcentaje si la institución se abre a la inversión privada. De concretarse, el astro no sería el dueño mayoritario, sino un accionista minoritario dentro del grupo inversor, en el que también figurarían empresarios saudíes y la firma Saudi Media Company.

Sin embargo, la historia tiene otra cara. Saud Al-Sarami, exportavoz del club, negó rotundamente la información este martes en el programa Malaeb de Al-Arabiya FM: «Todo lo que se dice sobre Cristiano queda totalmente descartado; no será inversor en el Al Nassr, ni con un 20% ni siquiera con un 1%», declaró, e incluso afirmó que la deuda de 800 millones «no existe». Vale aclarar que habló a título personal, ya que ya no ocupa el cargo de portavoz oficial.

Por lo anterior, todo sigue en terreno de las negociaciones preliminares: las fuentes consultadas coinciden en que RedBird ha sostenido al menos dos reuniones con el PIF, pero no hay acuerdo final y la operación podría no concretarse. Mientras tanto, el fondo saudí busca arreglar las finanzas del club mediante patrocinios para hacerlo más atractivo a los inversores. Si el acuerdo avanza, Cristiano Ronaldo pasaría de ser el capitán del Al Nassr a ocupar también un lugar en su sala de juntas.