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Los Philadelphia 76ers comenzaron la temporada 2026-27 de la NBA con un triunfo de 106-100 sobre los New York Knicks, este martes 20 de octubre en el Madison Square Garden. La derrota amargó la celebración de los neoyorquinos, que antes del partido recibieron sus anillos de campeones y subieron al techo del estadio el estandarte del título de 2026, el primero de la franquicia desde 1973.

La noche tuvo un protagonista especial: LeBron James, quien disputó su primer partido oficial con los 76ers tras ocho temporadas con Los Angeles Lakers. El astro, de 41 años, abrió así su temporada número 24 en la NBA, un récord histórico, y lo hizo con 14 puntos, nueve rebotes y siete asistencias en 34 minutos. Al final del juego respondió como los grandes: bloqueó una penetración de Mikal Bridges a 1:32 del cierre y selló la victoria con dos tiros libres a 7.7 segundos del final.

El mejor del lado de Filadelfia fue Tyrese Maxey, líder anotador con 28 puntos, incluido un robo con clavada a 1:52 del final que quebró el encuentro. Jaylen Brown, la otra gran incorporación del equipo, llegada desde Boston, aportó 19 puntos, ocho rebotes y seis asistencias en su debut, mientras que Joel Embiid sumó 13 unidades y 11 rebotes. Por los Knicks, Jalen Brunson anotó 21 puntos y Karl-Anthony Towns registró 19 con 12 rebotes.

El resultado envía un mensaje a toda la liga: el superequipo construido en el verano, que suma a James y Brown a una base con Embiid y Maxey, va en serio en la búsqueda del primer título de Filadelfia desde 1983. LeBron, quien firmó por dos años y apenas ocho millones de dólares priorizando competir por su quinto anillo, definió así la noche, al arruinar la celebración neoyorquina: «Es bastante especial».