Publicidad

La Asociación de Jugadores de la NFL (NFLPA) emitió un comunicado la noche del martes 20 de octubre de 2026 exigiendo una investigación completa sobre la atención médica brindada a Jalen Hurts, quarterback de los Philadelphia Eagles, quien se perdería el resto de la temporada por coágulos de sangre en ambos pulmones. El sindicato aseguró que no tiene conocimiento de que la liga haya abierto alguna investigación y reveló que la propia NFL le había informado previamente que no planeaba revisar el caso.

La cronología del caso explica la controversia. El 10 de octubre, un ultrasonido en Londres detectó un coágulo superficial en la pantorrilla izquierda de Hurts, un día antes del partido de los Eagles ante Jacksonville en la capital británica. El mariscal jugó todos los snaps ofensivos de ese encuentro, sin aparecer en el reporte de lesionados. Ya en Filadelfia, un examen de seguimiento el 14 de octubre reveló que el coágulo se había movido, y el lunes 19 el equipo y su agente anunciaron el diagnóstico actualizado: trombosis venosa profunda y émbolos pulmonares bilaterales, es decir, coágulos en ambos pulmones. El jugador está clínicamente estable, recibe anticoagulantes y, aunque no puede tener actividad de contacto, se espera su recuperación total.

Horas antes del comunicado sindical, la postura de la liga había sido la contraria. Allen Sills, director médico de la NFL, defendió el proceso como «muy conservador, centrado en el paciente y apropiadamente cuidadoso en cada paso», y calificó de «absurdo» suponer que algún médico pondría a un jugador en riesgo. Además, la liga concluyó que el procedimiento que autorizó a Hurts jugar en Londres «fue manejado apropiadamente» y decidió que los Eagles no recibirán ninguna sanción, ni por la atención médica ni por omitir al jugador del reporte de lesionados.

El cruce de versiones abre un enfrentamiento entre la liga y el sindicato. «Antes de sacar conclusiones sobre cómo se manejó esta situación, debe haber una investigación completa de lo ocurrido. Determinar los hechos es esencial para garantizar que los jugadores reciban el más alto nivel de atención y protección en el futuro», señaló la NFLPA. Mientras tanto, Hurts, de 28 años, inicia su tratamiento con un pronóstico favorable: según reportes, su coágulo fue «provocado» por un golpe con los tacos en la pantorrilla, lo que mejora las expectativas de recuperación.