El fiscal federal del Distrito Norte de Texas, Ryan Raybould, dio a conocer una acusación formal modificada contra Loyd Walter Hall, alias «Jamie Hall», y cuatro coacusados por conspirar para suministrar armas de fuego de gran potencia y municiones a la organización criminal del Cártel de Sinaloa.
La imputación incluye cargos por tráfico de sustancias controladas, esquemas ilegales de compraventa mediante prestanombres y apoyo material al terrorismo. Las autoridades informaron que la actualización del expediente incorpora a un quinto involucrado, identificado como Johnnie Wayne Corbett, arrestado por agentes federales el pasado 17 de octubre.
El fiscal Raybould enfatizó que proveer pertrechos a los cárteles constituye un riesgo directo para la seguridad nacional de Estados Unidos y forma parte de la estrategia prioritaria de la administración federal para desmantelar las redes financieras y logísticas del crimen organizado transnacional.
Actualmente, cuatro de los acusados —Hall, Jesús Quezada Meza, Omar Velásquez y Corbett— permanecen bajo custodia federal, mientras que Catlynn Ann Townsend recibió una citación judicial. De ser hallado culpable, Loyd Walter Hall podría enfrentar una condena máxima de cadena perpetua en una prisión federal.












