El Gobierno de Francia desplegará efectivos militares de la fuerza Sentinelle durante las manifestaciones programadas para este sábado, con el objetivo de reforzar la seguridad en todo el territorio nacional. La medida busca liberar a la policía y a la gendarmería de la custodia de edificios estratégicos para que concentren sus labores en el mantenimiento del orden público, tras un fin de semana marcado por violentos enfrentamientos y saqueos.
El anuncio fue realizado por el ministro del Interior, Laurent Núñez, ante la Asamblea Nacional, en sintonía con las directivas del primer ministro Sébastien Lecornu. El jefe de Gobierno adelantó un operativo policial «masivo» orientado a lograr el restablecimiento inmediato del orden social, luego de que las autoridades impusieran toques de queda parciales en ciudades clave como París, Niza y Marsella para frenar la escalada de violencia.
La crisis social de Francia ha comenzado a replicarse en otros países europeos, registrándose altercados similares en Bélgica, Albania e Italia. Ante la propagación de los disturbios en la región, el Gobierno italiano anunció el envío de 500 soldados para resguardar la ciudad de Milán, en una respuesta coordinada para blindar las principales metrópolis europeas.













