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El Poder Judicial de Irán advirtió este martes que la mayoría de los bancos del país incumple los estándares mínimos de capitalización necesarios para absorber posibles pérdidas. La llamada de atención ocurre en un contexto de severo deterioro macroeconómico, agudizado por la intensificación de las sanciones financieras de Estados Unidos y las tensiones bélicas regionales.

De acuerdo con el portavoz del Poder Judicial, Ali Kazemi, únicamente 13 de las 27 entidades financieras del país alcanzan el coeficiente de adecuación de capital del 8%, umbral regulatorio fijado por la normativa internacional. Pese a admitir el impacto que las restricciones externas ejercen sobre el sector, el funcionario enfatizó que el Banco Central y el Ministerio de Economía tienen la obligación de fiscalizar a la banca.

La vulnerabilidad del sector quedó en evidencia en octubre pasado con la quiebra del Banco Ayandeh, una de las mayores entidades privadas del país, que acumuló pérdidas por 5.200 millones de dólares en deudas incobrables. Este colapso refleja la fragilidad estructural de un sistema financiero expuesto a severos desequilibrios tras años de presiones bancarias e insolvencia.

A este panorama se suma una contracción del 10,1% en el primer trimestre del año persa, una inflación interanual del 89% y la constante devaluación del rial frente al dólar. Además, el plan «Paria Económico» impulsado por Washington ha acentuado el aislamiento financiero de Teherán mediante nuevas sanciones que impactan directamente el comercio y la aviación regional.