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Un exingeniero de OpenAI, identificado como Abdulrahman Alfozan, de 35 años, enfrenta acusaciones federales tras ser señalado de colocar un dispositivo de grabación en una sala de conferencias ejecutiva de la compañía en San Francisco. Fiscales estadounidenses revelaron en un documento judicial que el acusado, ciudadano saudí y residente permanente legal en Estados Unidos, mantenía comunicación frecuente con la familia real de su país de origen.

De acuerdo con el memorando presentado para solicitar que el imputado permanezca bajo custodia por riesgo de fuga, un oficial militar saudí pagó un boleto de avión para repatriar a su familia tras su detención. La investigación detalla que Alfozan diseñó equipos personalizados para espiar reuniones confidenciales con altos ejecutivos y funcionarios públicos, mientras exploraba oportunidades laborales en el extranjero.

El caso expone los desafíos de seguridad en el sector de la inteligencia artificial en medio de una competencia global intensificada. Los fiscales señalaron que un miembro de la realeza saudí intentó reclutar al ingeniero con mensajes como “¡Arabia Saudí te necesita más que Estados Unidos!”, a lo cual el acusado respondió afirmativamente.

La fiscalía federal imputó formalmente a Alfozan el uso de un dispositivo electrónico para interceptar comunicaciones orales, aunque advirtieron que la investigación continúa abierta y podrían fincarse nuevos cargos. El acusado tiene prevista su comparecencia ante un tribunal federal en San Francisco para definir su situación jurídica en espera del juicio.