El presidente estadounidense Donald Trump justificó su decisión respecto a Rusia al señalar que se encuentra negociando la paz en el conflicto con Ucrania y que busca evitar acciones insensatas que alejen a Moscú de la mesa de diálogo.
En un mensaje en su red social Truth, el mandatario destacó que se están logrando grandes avances, incluyendo las actuales negociaciones sobre rehenes, y afirmó que firmar un documento en este momento obstaculizaría dichos progresos, aunque podría hacerlo más adelante o cuando lo desee. Asimismo, indicó que prefiere mantener la escasa ayuda que Rusia brinda actualmente a la República Islámica de Irán, a menos que personas imprudentes interfieran.
El jefe de la Casa Blanca lanzó duras críticas contra el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, a quien acusó de atacar refinerías de diésel en territorio ruso a sabiendas de que estas acciones perjudican gravemente los mercados mundiales de combustible, incluidos los de Estados Unidos. Trump puntualizó que agricultores, ganaderos y empresas estadounidenses sufren enormemente por esta situación, mientras que Rusia continúa exportando millones de barriles de diésel al mundo a bajo precio.
En su pronunciamiento, Trump aseveró que a Zelenski no le importa el impacto económico global y afirmó que, respaldado por el financiamiento masivo de Europa y el que recibió en el pasado del corrupto Joe Biden, el líder ucraniano no desea terminar la guerra y probablemente nunca lo quiso. Según la perspectiva de Trump, Zelenski pudo haber conseguido un mejor acuerdo hace dos años, pero ahora enfrenta un país en ruinas, con gran parte de su territorio perdido, océanos y mares inaccesibles, y una población masculina escasa, herida o fallecida.
Finalmente, el presidente estadounidense zanjó su postura expresando de manera categórica su deseo de que el conflicto llegue a su fin: «¡Quiero que esta guerra termine!». Con este posicionamiento, la administración de Estados Unidos condiciona sus decisiones diplomáticas con Rusia al avance de las negociaciones de paz y recrimina frontalmente la estrategia militar y económica de Kiev.











