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La inteligencia artificial está reduciendo el tiempo y los recursos necesarios para ejecutar ataques informáticos, una amenaza que podría extenderse entre bancos, sistemas de pago y mercados financieros. El Fondo Monetario Internacional (FMI) abordó este riesgo el 16 de octubre, durante un panel de sus reuniones anuales con el Banco Mundial en Bangkok, Tailandia.

Bajo el título AI & Cyber Risks, representantes de organismos financieros internacionales, autoridades de supervisión y la empresa Anthropic analizaron cómo aprovechar las capacidades defensivas de la IA sin permitir que los ataques se propaguen a una velocidad que rebase la respuesta de las instituciones.

Durante el encuentro, Michael Sellitto, responsable de políticas para Asia-Pacífico de Anthropic, destacó los resultados de Project Glasswing, una iniciativa que permitió utilizar el modelo de IA Mythos para identificar vulnerabilidades de software. Según el reporte del Gobierno tailandés sobre el panel, se detectaron alrededor de 130 mil vulnerabilidades, de las cuales unas 30 mil fueron clasificadas como críticas o graves. El caso ilustra la capacidad de estas herramientas para localizar fallas a gran escala, aunque identificarlas no significa que hayan sido explotadas.

El problema va más allá de una empresa afectada. Bancos y plataformas financieras comparten proveedores e infraestructura digital; una intrusión en un servicio común podría comprometer varias instituciones y generar interrupciones, pérdidas económicas o desconfianza en los sistemas de pago.

En un documento publicado en junio, el FMI advirtió que el principal riesgo sistémico no consiste necesariamente en ataques inéditos, sino en la velocidad y amplitud con que la IA puede facilitar la explotación de vulnerabilidades. El organismo recomienda reforzar los controles técnicos, limitar la propagación de incidentes y mejorar la coordinación internacional.

Para México, la advertencia es relevante por la creciente dependencia de la banca digital y los pagos electrónicos. Aunque el FMI no identificó en este panel una amenaza específica para el país, el desafío es global: fortalecer la ciberseguridad antes de que un incidente tecnológico se convierta en una crisis de confianza financiera.