La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) asumió de forma directa la investigación sobre las probables violaciones a derechos humanos cometidas durante y después de la manifestación por el acceso al agua potable realizada el pasado 11 de octubre en Guadalajara, Jalisco. Tras ejercer su facultad de atracción, el organismo entabló comunicación con la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) para acelerar la entrega formal del expediente original y dar continuidad a las indagatorias.
En las primeras acciones del procedimiento, representantes del organismo nacional se reunieron con la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos del Estado de Jalisco. En el encuentro, la CNDH notificó formalmente la atracción del caso y requirió el reporte detallado sobre el estatus jurídico de las 39 personas detenidas y puestas a disposición de las autoridades competentes tras la protesta.
De forma paralela, personal de la Oficina Regional de Jalisco y del Programa de Agravios a Periodistas y Defensores Civiles recaba testimonios directos y brinda asistencia para la presentación de quejas. El equipo técnico practica certificaciones médico-legales a las víctimas con el fin de acreditar eventuales actos de tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes, además de revisar inconsistencias detectadas en la garantía del derecho a una defensa jurídica adecuada.
El organismo ratificó que mantendrá una postura firme en defensa del derecho a la protesta pacífica y que conducirá las pesquisas bajo el principio pro persona. La investigación abarcará el análisis de las carpetas de investigación existentes, requerimientos a las autoridades señaladas y el seguimiento coordinado con colectivos civiles para deslindar las responsabilidades correspondientes.











