Durante una audiencia celebrada en la corte federal de Manhattan ante el juez de distrito Alvin Hellerstein, el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de las acusaciones interpuestas por la justicia estadounidense, las cuales los imputan por conspirar para someter a torturas a opositores políticos y miembros de las Fuerzas Armadas durante su periodo en el poder.
El expediente presentado por la Fiscalía de Manhattan señala que Maduro ordenó a subordinados el secuestro y sometimiento de militares y disidentes para sofocar posibles conspiraciones contra su administración. Según los señalamientos, Flores habría respaldado activamente estas directrices en reuniones de alto nivel, descartando vías alternativas de inteligencia militar. Las autoridades aclararon que la pareja no está acusada de ejecutar directamente los actos físicos de tortura.
Estas imputaciones amplían el proceso penal contra Maduro, de 63 años, y Flores, de 70, quienes permanecen bajo custodia en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn tras su captura por tropas estadounidenses en Caracas en enero pasado. Previamente, ambos habían presentado un alegato de inocencia frente a los cargos iniciales de conspiración y narcotráfico presentados en la misma jurisdicción.
El arranque del juicio oral quedó fijado para el próximo 1 de junio. De ser hallados culpables de la totalidad de las acusaciones formuladas en su contra, ambos enfrentan una condena mínima obligatoria de 50 años de prisión en el sistema penal federal de Estados Unidos.











