Un alto el fuego temporal y localizado entre Rusia y Ucrania entró en vigor este jueves en los alrededores de la central nuclear de Zaporiyia, con el fin de realizar labores urgentes de reparación en su infraestructura eléctrica y prevenir un eventual accidente nuclear, según confirmó el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
La tregua, acordada bajo la mediación del director general de la agencia atómica de la ONU, el argentino Rafael Grossi, representa la octava negociación diplomática exitosa para detener las hostilidades en el perímetro de la planta desde el inicio del conflicto armado.
El objetivo central de la suspensión de combates es permitir que los equipos técnicos reparen el patio de conmutación de 330 kilovoltios (kV), ubicado en las inmediaciones de la planta termoeléctrica adyacente. Dichas obras permitirán reforzar la estabilidad de la única línea eléctrica externa de respaldo que alimenta el sistema de refrigeración de los reactores.
Grossi reconoció la disposición y participación constructiva de las autoridades de Moscú y Kiev para pactar la tregua, reafirmando el compromiso del OIEA de mantener el monitoreo sobre la seguridad nuclear de la instalación en territorio ocupado.











