Más de 3.5 millones de personas mueren anualmente en todo el mundo a causa de la contaminación por plomo, advirtió la Organización Mundial de la Salud tras presentar su evaluación más reciente. El organismo internacional alertó que la exposición a este tóxico genera daños cerebrales irreversibles en la infancia, identificando como fuentes principales de riesgo la pintura, utensilios de cocina, cosméticos, especias, residuos industriales y los procesos de reciclaje informal.
En el plano nacional, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición reporta que al menos 1.2 millones de menores de uno a cuatro años están expuestos a este metal en México, lo que representa al 15.8 por ciento de la población en ese rango de edad. Las investigaciones sanitarias detectaron que el uso de loza de barro vidriado constituye la vía prioritaria de contaminación por plomo entre la población mexicana.
En el marco de la Semana Internacional de la Prevención de la Intoxicación por Plomo 2026, convocada del 18 al 24 de octubre, la OMS enfatizó que no existe un nivel seguro de exposición a esta sustancia. La institución lamentó que menos de la mitad de los países cuenten con regulaciones legales estrictas y urgió a los gobiernos a erradicar el metal desde los productos de consumo para evitar repercusiones cardiovasculares y renales.
Ante la gravedad del problema, los Estados miembros de las Naciones Unidas prevén abordar el Plan de Acción Global sobre Mitigación del Plomo durante la Asamblea Mundial de la Salud de 2027. Ese mismo año se lanzará el paquete técnico Prevent, una guía operativa diseñada para apoyar a los países en la identificación de fuentes de riesgo, la aplicación de normativas severas y el seguimiento continuo del impacto en la salud pública.











