La nueva secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Katie Zacharia, enfrenta cuestionamientos por publicaciones en redes sociales en las que difundió teorías conspirativas desacreditadas, incluidas afirmaciones sobre supuestas redes de explotación infantil vinculadas con figuras demócratas y mensajes asociados con QAnon.
Una investigación publicada por Popular Information, del periodista Judd Legum, documentó que Zacharia compartió contenidos relacionados con Pizzagate, una teoría sin fundamento que acusaba falsamente a dirigentes demócratas de participar en una red de tráfico sexual infantil. En septiembre de 2022, por ejemplo, se refirió de manera despectiva a John Podesta, exjefe de gabinete de Barack Obama, y pidió a Fox News investigar las acusaciones en su contra. No existen pruebas que respalden esa teoría.
El medio también identificó interacciones de Zacharia con publicaciones relacionadas con QAnon, movimiento conspirativo que sostiene, sin evidencia, que una élite política y cultural participa en una red criminal contra menores. Estas afirmaciones han sido desacreditadas y, en 2016, la teoría Pizzagate incluso llevó a un hombre armado a irrumpir en una pizzería de Washington, donde creyó que encontraría pruebas de los supuestos delitos.
Las críticas incluyen otras publicaciones. Según The Bulwark, Zacharia difundió una afirmación falsa sobre una supuesta relación entre la vacuna contra la COVID-19 y un alto número de abortos espontáneos, además de vincular la mifepristona, medicamento utilizado para interrumpir embarazos, con la fabricación del gas Zyklon B empleado por los nazis. La FDA, por su parte, señala que aprobó la mifepristona en 2000 tras evaluar evidencia científica sobre su seguridad y eficacia.
Zacharia fue nombrada por el presidente Donald Trump para sustituir a Karoline Leavitt. Antes trabajó como comentarista conservadora en Fox News y Newsmax, y como asesora de comunicaciones de Trump Media & Technology Group. Trump destacó públicamente su lealtad y respaldo político.
La polémica adquiere relevancia porque Zacharia será la principal portavoz de la presidencia estadounidense ante periodistas y ciudadanía. La Casa Blanca no respondió a las preguntas de NPR sobre las publicaciones documentadas. Por ahora, el debate se centra en la credibilidad de la nueva funcionaria y en el papel que tendrá la información verificable en la comunicación oficial del gobierno.












