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La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, anunció la implementación de un nuevo marco normativo de convivencia para las escuelas públicas del país. Las disposiciones establecen el restablecimiento de la expulsión para alumnos involucrados en actos violentos, el combate frontal al acoso escolar y restricciones al uso de maquillaje, cabello largo o teñido, así como de dispositivos electrónicos dentro de los salones de clase.

«El orden no solamente es en las calles, también tiene que regresar a nuestras escuelas, a nuestras aulas», aseveró la mandataria peruana durante la presentación de la estrategia.

Las medidas contemplan un catálogo de sanciones administrativas y amonestaciones con criterio de gradualidad. Sin embargo, para faltas graves de agresión, el Ejecutivo confirmó el retorno de la expulsión definitiva. En ese sentido, la gobernante enfatizó la tolerancia cero frente al bullying, la violencia física y el acoso sexual, instando a los alumnos a denunciar para canalizar los casos directamente ante la Policía Nacional y el Ministerio Público.

Por su parte, el ministro de Educación, José Antonio Chang, detalló los criterios de presentación e imagen institucional que aplicarán en todos los colegios públicos del país, incluyendo la regulación sobre el largo de las faldas escolares, el aseo personal y la prohibición de aparatos tecnológicos en el aula. El funcionario aclaró que las instituciones privadas mantendrán la facultad de fijar sus reglamentos internos.

El anuncio de la reestructuración disciplinaria surge tras la indignación social provocada por la denuncia de abuso sexual cometida contra un estudiante de 16 años a bordo de un transporte escolar el pasado 15 de septiembre, hecho por el cual un tribunal de Lima dictó internamiento preventivo a seis adolescentes implicados.