El presidente de Francia, Emmanuel Macron, hizo un llamado a los estudiantes a manifestarse “en calma, con orden” al inicio de una nueva semana de movilizaciones en reclamo de mejoras sustanciales en la infraestructura y las condiciones de los liceos. Durante una visita al Salón Mundial del Automóvil de París, el mandatario sostuvo que las demandas juveniles abordan “temas que merecen tiempo, concertación, discusión, respeto”, en vísperas de una jornada nacional de huelga.
Las protestas, encabezadas por jóvenes de entre 15 y 18 años desde finales de septiembre, denuncian la falta de docentes, horarios sobrecargados y aulas deterioradas. Aunque la mayoría de los actos han sido pacíficos, la movilización registra violentos choques con las fuerzas de seguridad que dejan decenas de heridos —entre ellos un menor que perdió una mano por una granada aturdidora— y más de cinco mil detenidos.
El Ministerio de Educación informó que el número de centros cerrados por prevención cayó a 130 de los 3 mil 700 del país, reportando además ocho trabajadores lesionados. Las marchas han sumado el respaldo de universidades y centrales sindicales, logrando convocar la semana pasada a movilizaciones masivas que reunieron a más de 265 mil personas en todo el territorio francés.
Frente a la presión social, el Palacio del Elíseo combinó los operativos de seguridad con medidas de contención. Como primera respuesta para destrabar el conflicto y atender un reclamo central, el gobierno francés anunció la contratación inmediata de 3.000 profesores sustitutos para cubrir vacantes en los planteles, a la espera del desarrollo de las marchas del martes.












