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El piloto mexicano Sergio «Checo» Pérez, integrante de Cadillac Racing, lanzó una severa advertencia sobre los riesgos de seguridad que enfrenta la Fórmula 1 debido a las marcadas brechas de rendimiento y velocidad entre los monoplazas. Tras disputar el Gran Premio de Azerbaiyán, el tapatío afirmó que las características de las actuales unidades de potencia que cuentan con un 47% de energía eléctrica generan contrastes peligrosos en la pista dependiendo de cómo maneje cada motor la regeneración y entrega de potencia.

Pérez reveló que vivió un momento de alto riesgo en la carrera de Bakú mientras defendía su posición frente a Liam Lawson, estando a punto de protagonizar un choque de severas consecuencias. El mexicano recordó que este tipo de disparidades ya provocaron situaciones críticas en la temporada, como el aparatoso accidente de Oliver Bearman en el Gran Premio de Japón tras realizar una maniobra evasiva ante Franco Colapinto, lo que confirma la peligrosidad de la brecha de velocidad cuando los coches despliegan la energía de forma desigual.

Ante este escenario, Checo Pérez solicitó formalmente a la FIA y a los organizadores del campeonato analizar a fondo la gestión de la energía e introducir modificaciones urgentes al reglamento antes de que ocurra un accidente grave. El piloto señaló que escuderías como Mercedes y Red Bull disponen de motores notablemente más potentes que colocan a los equipos con menor rendimiento en situaciones vulnerables, por lo que confía en que las normativas previstas para 2027 que reduzcan la potencia logren acortar las distancias entre las escuderías.

De cara al próximo compromiso del calendario en el circuito de Sepang en Malasia, la preocupación del piloto tapatío se mantiene respecto al comportamiento de los vehículos en trazados de alta velocidad. Al ser cuestionado sobre cómo afectará el diseño de los autos actuales el recorrido por las emblemáticas curvas rápidas de la pista malaya, Pérez optó por una postura cautelosa y tajante al responder «mejor no hablemos de eso», dejando en evidencia las dudas que prevalecen entre los pilotos sobre el comportamiento del auto.