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El Gran Premio de Azerbaiyán desató un fin de semana caótico para Alpine tras el relanzamiento en la vuelta 35. Franco Colapinto sufrió un bloqueo de frenos al llegar a la primera curva, lo que le hizo perder el control de su monoplaza e impactar directamente contra su compañero de equipo, Pierre Gasly. La colisión terminó involucrando al McLaren de Lando Norris, provocando el abandono inmediato de los tres pilotos y un golpe severo a las aspiraciones de Alpine en el campeonato de constructores.

La maniobra provocó la rápida reacción de Lando Norris, quien no ocultó su malestar ante los medios internacionales. El piloto británico criticó la imprudencia del incidente, cuestionó si el argentino pertenecía a la máxima categoría y llegó a solicitar a la FIA una suspensión de al menos una carrera por causar un accidente grave en un reinicio. Los comisarios sancionaron a Colapinto con una penalización en la parrilla para el siguiente Gran Premio.

A raíz de las duras declaraciones de Norris, se desató una masiva ola de acoso e insultos en redes sociales hacia el piloto de McLaren por parte de seguidores. Ante la magnitud de la controversia, la escudería Alpine emitió un comunicado oficial. En la nota, el equipo rechazó tajantemente los mensajes de odio dirigidos hacia miembros de la comunidad de la Fórmula 1 y pidió detener las muestras de hostilidad.

Por su parte, Franco Colapinto reconoció de inmediato su responsabilidad. El argentino pidió disculpas a Pierre Gasly, al equipo y al personal de la fábrica por el error cometido cuando ambos monoplazas estaban en zona de puntos, comprometiéndose a trabajar de la mano de la escudería para revertir el mal momento en las siguientes competencias.