El gobierno de Tailandia declaró en estado de emergencia a la capital, Bangkok, tras el desbordamiento de los ríos Chao Phraya y Pasak provocados por intensas lluvias monzónicas e inundaciones severas. Las autoridades locales informaron que más de 30 distritos de la zona metropolitana registran severas anegaciones que han paralizado el transporte público, forzado la suspensión de actividades lectivas y afectado a más de 100 mil viviendas en la región central del país asiático.
Ante el incremento en el nivel de las aguas, el primer ministro dispuso el despliegue de las fuerzas armadas y equipos de rescate para evacuar a miles de residentes atrapados en zonas bajas, así como la colocación de sacos de arena en los márgenes de los principales caudales.
Las pérdidas económicas preliminares ascienden a varios millones de dólares mientras los pronósticos meteorológicos advierten sobre la continuidad de precipitaciones en los próximos días.








