El gobierno de Honduras oficializó la designación de la Mara Salvatrucha (MS-13), la Pandilla de la Calle 18 y el Cártel del Diablo como organizaciones terroristas extranjeras, en un movimiento calificado como histórico por autoridades internacionales. La medida busca asestar un golpe decisivo a las estructuras de crimen organizado que operan en el país y que amenazan la estabilidad política, la seguridad ciudadana y la economía de la región.
La declaración otorgará a los organismos de justicia y de seguridad del Estado herramientas legales reforzadas para combatir el tráfico transnacional de drogas y asfixiar las redes de financiamiento criminal. Asimismo, la medida facilitará la congelación de activos de estas agrupaciones y agilizará la cooperación operativa y de inteligencia con agencias internacionales para blindar las fronteras continentales.
La decisión fue celebrada por representantes diplomáticos de la región, como el funcionario estadounidense Juan Pablo Segura, quienes destacaron que la clasificación potenciará las operaciones conjuntas contra el crimen organizado. Con este paso, Honduras alinea su marco jurídico al de otros países del hemisferio para encarar de forma coordinada las amenazas del pandillerismo y el narcotráfico.








