Publicidad

El Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán rechazó categóricamente las acusaciones formuladas por el Gobierno de Colombia, así como la decisión de romper relaciones diplomáticas bilaterales tras más de medio siglo de vínculos. A través de un comunicado oficial, Teherán calificó de «infundadas» las imputaciones contra sus fuerzas armadas y afirmó que la postura colombiana responde a presiones ejercidas por Estados Unidos y el régimen israelí.

La Cancillería iraní sostuvo que las acusaciones buscan desviar la atención de la responsabilidad del Estado colombiano en el narcotráfico internacional. Como antecedente, la diplomacia persa señaló la reciente incautación en Teherán de un cargamento de 55 kilogramos de cocaína pura procedente de Colombia, el cual habría sido introducido por redes vinculadas a sectores influyentes del país sudamericano.

Finalmente, el gobierno iraní criticó que Bogotá opte por romper el diálogo en lugar de cooperar en la identificación de las estructuras de contrabando transnacional. Ante lo que consideró un enfoque injusto y hostil, Teherán advirtió que adoptará las medidas diplomáticas y legales necesarias para salvaguardar sus intereses nacionales.