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Un ataque de las Fuerzas de Defensa de Israel acabó con la vida de un joven palestino en Gaza y, posteriormente, un segundo bombardeo alcanzó el vehículo en el que su familia trasladaba el cuerpo hacia un centro médico. El trágico suceso ocurrió en medio de la intensificación de las operaciones militares en el enclave, generando una nueva ola de consternación e indignación entre la población local y organismos de derechos humanos.

De acuerdo con testigos y fuentes sanitarias de la zona, el primer impacto abatió al joven mientras se encontraba en la vía pública. Segundos después de que sus allegados recuperaran el cadáver para subirlo al automóvil de la familia, un proyectil impactó directamente contra el vehículo, provocando víctimas adicionales entre los familiares que lo acompañaban e incendiando la unidad de transporte.

El incidente pone nuevamente de relieve la vulnerabilidad extrema de los civiles y los equipos de auxilio en el territorio gazatí, donde los ataques contra vehículos en movimiento continúan cobrando vidas. Organismos internacionales han reiterado sus llamados a respetar el derecho internacional humanitario y garantizar la protección de las familias y el personal de socorro en las zonas de combate.