El presidente de Francia, Emmanuel Macron, pronunció un severo discurso durante su intervención en la Asamblea General de la ONU, donde condenó enérgicamente el impacto humanitario de la guerra en la Franja de Gaza. El mandatario galo afirmó rotundamente que las imágenes devastadoras del conflicto y el sufrimiento de la población civil constituyen un espectáculo que debe avergonzar a la comunidad internacional.
En su alocución, Macron reiteró la necesidad imperiosa de alcanzar un alto el fuego inmediato y duradero entre las partes en conflicto. El líder francés subrayó que la vía militar no resolverá la crisis estructural de la región y exigió la apertura sin restricciones de corredores para la entrega masiva de ayuda humanitaria, con el fin de evitar una catástrofe de mayores proporciones entre los refugiados y palestinos desplazados.
Asimismo, el jefe de Estado francés hizo un llamado a los líderes mundiales para reactivar la solución de los dos Estados como el único camino viable para garantizar la paz duradera y la seguridad compartida entre Israel y Palestina. Las contundentes palabras de Macron se suman a la creciente presión diplomática de las potencias europeas dentro del foro multilateral para detener las hostilidades en Oriente Medio.








