El Gobierno de Estados Unidos aclaró que un eventual encuentro o contacto diplomático entre el expresidente Donald Trump y la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez no implica de ninguna manera un reconocimiento de legitimidad hacia el régimen de Caracas. Fuentes del Departamento de Estado señalaron que la postura oficial de Washington sobre la situación política en Venezuela se mantiene inalterada, priorizando el retorno a la democracia y el respeto a los derechos humanos.
Las precisiones de la administración estadounidense surgen en respuesta a las especulaciones generadas en torno a los acercamientos de alto nivel y conversaciones informales entre figuras de la política norteamericana y la cúpula del gobierno venezolano. Portavoces oficiales enfatizaron que cualquier interacción de esta índole responde estrictamente a dinámicas puntuales de diálogo pragmático o gestiones específicas, sin que esto se traduzca en una validación institucional.
Desde Washington reiteraron que el levantamiento progresivo o la modificación del esquema de sanciones económicas sigue condicionado a avances concretos y verificables en materia electoral y democrática dentro del país sudamericano. La diplomacia estadounidense reafirmó que continuará monitoreando el escenario político venezolano y manteniendo canales bilaterales con la oposición y diversos actores regionales.








