El expresidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, presentó un escrito ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama para justificar la procedencia de las joyas incautadas en una caja fuerte de su despacho.
Según su defensa, tres conjuntos de piedras preciosas —rubíes, esmeraldas y zafiros— que representan más del 90% del valor total de lo confiscado fueron un obsequio protocolario del rey Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud de Arabia Saudita.
El exmandatario sostiene que recibió los valiosos presentes durante la visita oficial que el difunto monarca realizó a España en junio de 2007. Argumenta que los aceptó por mera deferencia diplomática y los mantuvo guardados junto a preseas familiares y obsequios personales, sin darles uso ni tener plena conciencia de su cuantiosa tasación económica, la cual asciende a 1.3 millones de euros según los peritos del tribunal.
Esta controversia surgió a raíz de una pieza separada abierta en mayo pasado, derivada de la investigación principal sobre el rescate financiero de la aerolínea Plus Ultra en 2021, causa en la que Zapatero se encuentra imputado por presuntos delitos de contrabando y fiscalidad.








