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El Departamento de Justicia de Estados Unidos dio a golpe contundente contra las operaciones del narcotráfico internacional al desarticular una célula criminal vinculada directamente al Cártel de Sinaloa en el estado de Kansas.

La investigación, iniciada en 2020 por agencias federales y locales, culminó con la condena de 15 personas, entre ellas el cabecilla de la red, quien purgará una larga pena en prisión tras comprobarse su responsabilidad en el trasiego masivo de sustancias ilícitas.

Las pesquisas revelaron que la organización operaba mediante traslados frecuentes desde Wichita hacia puntos estratégicos como Phoenix, Arizona, para abastecerse de cargamentos de fentanilo, cocaína y metanfetamina destinados a la distribución local.

Durante un operativo de intercepción en carreteras, las autoridades aseguraron un cargamento crítico compuesto por 160 mil pastillas falsificadas de Percocet mezcladas con fentanilo.

Como resultado del proceso judicial, Euriel identificado como el líder de la estructura, recibió una sentencia de 19 años de cárcel. Los demás implicados enfrentan condenas que oscilan entre los 12 meses y más de 11 años por cargos de conspiración, posesión de armas de fuego y lavado de dinero, mientras que las autoridades mantienen la búsqueda de un prófugo de la justicia.