Este domingo, las autoridades sanitarias y los Ferrocarriles Nacionales de Egipto confirmaron un saldo de al menos 64 personas lesionadas tras la colisión y posterior descarrilamiento de dos trenes de pasajeros en la región de Al Ayat, ubicada en la provincia de Giza.
El siniestro ferroviario se suscitó a unos 59 kilómetros al sur de la capital egipcia, en las proximidades del cruce de Gerza, en el tramo de vía que conecta las estaciones de Kafr Ammar y Al Raqqa, sobre el trazado que corre paralelo a la carretera agrícola El Cairo-Asuán.
Mediante una ficha técnica preliminar, la empresa ferroviaria estatal detalló que el percance ocurrió cuando el tren número 134 del servicio ‘Tahya Misr’, que cubría la ruta Giza-Fayum, embistió por la parte posterior al convoy número 2010, el cual transitaba con itinerario desde El Cairo hacia la gobernación de Asuán. A consecuencia del impacto, diversos vagones salieron de las vías, aunque las dependencias oficiales descartaron el registro de víctimas mortales.
Frente a la emergencia, el ministro de Salud y Población, Jaled Abdel Ghaffar, ordenó activar el estado de alerta máxima en la red hospitalaria de las provincias de Giza y Beni Suef. Para el auxilio prehospitalario se movilizó un contingente de 52 ambulancias, coordinadas en las maniobras de triage, evacuación y traslado de los pasajeros afectados hacia distintos centros médicos.
Al lugar del accidente acudieron elementos de Protección Civil, cuadrillas técnicas de peritaje y efectivos policiales para acordonar el perímetro de seguridad. En tanto, equipos de los Ferrocarriles Nacionales comenzaron a operar con grúas de gran tonelaje para retirar los restos siniestrados, reencarrilar los vagones y restablecer la circulación ferroviaria en ambos sentidos de la línea troncal que enlaza la capital con el sur del territorio egipcio.















