La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo una condena de tres años de prisión en contra de Carlos «N», un exfuncionario que acreditó su perfil profesional mediante la entrega de una cédula y un título falso ante los filtros de control interno de la propia institución.
El imputado presentó la documentación apócrifa ante el Centro de Evaluación de Control de Confianza de la FGR, donde pretendía validar estudios de licenciatura. Sin embargo, las verificaciones realizadas ante la Secretaría de Educación Pública y la universidad emisora confirmaron la inexistencia de registros oficiales a su nombre.
A través del Ministerio Público de la Federación, adscrito a la Fiscalía Especializada de Asuntos Internos, se acreditaron los elementos de prueba para sostener la responsabilidad del imputado en el delito de uso de documento público falso.
El juez de la causa dictó la sentencia privativa de la libertad y concedió el beneficio de la condena condicional, ordenando asimismo una amonestación pública y la suspensión de sus derechos políticos y civiles.








