El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de Cuba registró este viernes 18 de septiembre un colapso total que dejó a oscuras a la isla. De acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas (Minem) y la estatal Unión Eléctrica (UNE), la desconexión masiva ocurrió tras una falla en el sistema que derivó en la caída en cadena del suministro, marcando el octavo apagón generalizado en lo que va del año 2026.
La interrupción del servicio paralizó el transporte, la actividad comercial y las telecomunicaciones, impactando gravemente a más de nueve millones de habitantes. Habitantes en ciudades como La Habana denunciaron la inutilización de alimentos por la falta de refrigeración y la interrupción en el bombeo de agua, mientras crece la frustración social ante la recurrencia de las fallas que —según afirman los ciudadanos— se han convertido en parte de la rutina diaria.
Las autoridades cubanas informaron que iniciaron los protocolos de emergencia para restablecer progresivamente el servicio, atribuyendo la fragilidad del SEN al deterioro del parque termoeléctrico y a la falta de combustible. Por su parte, la UNE mantiene abiertas las investigaciones para precisar el punto de origen de la avería, mientras la población enfrenta extensas jornadas a la espera del reabastecimiento eléctrico.








