Decenas de integrantes de sectores chavistas disidentes y empleados del sector público se movilizaron en Caracas para manifestar su rechazo al reciente acuerdo petrolero firmado entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela, exigiendo de manera paralela la fijación de un salario digno.
Bajo consignas contra la injerencia extranjera y críticas a la presencia de corporaciones transnacionales, la marcha recorrió las inmediaciones de la Universidad Central de Venezuela y la Plaza Venezuela, articulada por agrupaciones como el Partido Comunista de Venezuela (PCV), Patria Para Todos (PPT) y el Partido Socialismo y Libertad (PSL).
Dirigentes sindicales denunciaron que los términos del convenio comprometen la soberanía energética del país al ceder la gestión de recursos naturales, mientras la clase trabajadora enfrenta condiciones de precariedad por los bajos ingresos.
«Exigimos respeto a las condiciones de vida del pueblo venezolano, a la independencia y la soberanía del país, así como a la Constitución, que prohíbe entregar nuestros recursos a potencias extranjeras», declaró Eduardo Sánchez, presidente de la Federación de Trabajadores Universitarios.
Los voceros del movimiento advirtieron que mantendrán las convocatorias en las calles de Caracas hasta lograr una revisión de las políticas energéticas y una recomposición del poder adquisitivo para la masa laboral golpeada por la crisis económica.








