La administración del presidente Donald Trump concedió los visados de viaje a la delegación principal de Irán para que asista a la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. La medida responde a los compromisos diplomáticos de Estados Unidos como país anfitrión del organismo multilateral, a pesar de las elevadas tensiones bilaterales con Teherán.
Un vocero del Departamento de Estado confirmó la emisión de los permisos diplomáticos bajo estrictas restricciones de movilidad. Siguiendo el protocolo del Registro Federal para naciones bajo sanciones, la comitiva iraní únicamente podrá desplazarse en áreas delimitadas alrededor de la sede de la ONU y la misión diplomática, prohibiendo actividades ajenas a la agenda multilateral.
El otorgamiento de visados se produce en un contexto de expectativa internacional, tras declaraciones del mandatario estadounidense que sugieren aperturas al diálogo por parte del régimen iraní, en coincidencia con reuniones previstas entre Washington y los países miembros del Consejo de Cooperación del Golfo.








