Arabia Saudita y los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, intensificaron este jueves sus hostilidades mediante ataques transfronterizos que avivan los temores sobre la estabilidad del suministro mundial de petróleo en Oriente Medio.
La televisión controlada por los hutíes reportó nuevos bombardeos aéreos de la coalición saudí en la provincia costera de Hajjah y en las inmediaciones de Taiz. En respuesta, la defensa civil saudí confirmó el fallecimiento de un residente yemení a causa de los restos de un dron interceptado sobre la ciudad de Taif, marcando la primera víctima mortal oficial en territorio saudí desde la reciente escalada de la semana pasada, que ya acumula más de 80 heridos.
En paralelo, los rebeldes aseguraron haber derribado un avión de combate F-15 saudí, difundiendo imágenes nocturnas de los restos calcinados del aparato. De acuerdo con los informes, los hutíes han tomado el control de la totalidad de la costa yemení en el Mar Rojo mediante un avance relámpago, mientras denuncian cientos de ataques aéreos por parte de Riad.
Desplazamientos y éxodo en el Mar Rojo
La intensificación del conflicto provocó el desplazamiento de más de 100.000 personas, la mayoría al interior del territorio yemení, según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Sin embargo, decenas de civiles han optado por huir a través del estrecho de Bab el-Mandeb en embarcaciones precarias.








