Una investigación llevada a cabo por el gobierno de Estados Unidos puso al descubierto que el centro de detención para migrantes de Krome, ubicado en el sur de Florida, superó de forma significativa su capacidad máxima permitida, esto apenas una semana después de que otro reporte oficial expusiera abusos sistemáticos en la instalación conocida como “Alligator Alcatraz”.
El informe elaborado por la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) detalla que, durante una visita sin previo aviso realizada en mayo de 2025, el recinto albergaba a 1.102 detenidos frente a un límite establecido de 882. Esta cifra representa una sobrepoblación del 25%, situación que obligó a instalar catres temporales ante la falta de camas permanentes y generó el incumplimiento en el número mínimo requerido de inodoros, lavabos y duchas en funcionamiento.
Asimismo, la auditoría documentó retrasos significativos en la atención médica debido al déficit de personal. “La reciente afluencia de detenidos en Krome aumentó la dificultad para satisfacer las mayores exigencias del equipo médico”, señala el texto, añadiendo que los nuevos ingresos debieron aguardar más de doce horas en salas saturadas durante su proceso de registro.
En el plano de seguridad, los inspectores contabilizaron 44 incidentes de uso de la fuerza entre el 29 de noviembre de 2024 y el 28 de mayo de 2025. De estos, el documento destacó dos episodios alarmantes: el uso de gas pimienta contra un interno en un módulo abarrotado y la aplicación indebida de una llave de estrangulamiento por parte de un oficial durante una revisión de celda. Las autoridades fiscalizadoras recalcaron que estos métodos constituyeron un uso desmedido de la fuerza, la cual debe reservarse exclusivamente para situaciones de estricta necesidad.








