El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, afirmó este jueves que existe una «clara evidencia» de que las embarcaciones pesqueras bombardeadas recientemente por fuerzas de Estados Unidos en el océano Pacífico han sido empleadas para abastecer de combustible a redes de narcotráfico, a pesar de que la justicia local ha dejado en libertad a la mayoría de los detenidos.
Durante una entrevista concedida a radio Élite en Guayaquil, el mandatario aclaró que sus señalamientos no generalizan al gremio pesquero, pero advirtió que sectores minoritarios se aprovechan de los subsidios estatales para dedicarse al tráfico ilícito de carburantes.
Desde el pasado 28 de agosto, al menos ocho embarcaciones ecuatorianas han sido interceptadas por la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental con el respaldo del Ejecutivo ecuatoriano. De acuerdo con el Comando Sur de EE. UU., estos barcos operan como estaciones flotantes de reabastecimiento para lanchas rápidas que transportan drogas hacia Norteamérica, manteniendo presuntos nexos con el grupo criminal Los Choneros.
No obstante las acusaciones oficiales, la respuesta judicial ha diferido de la postura gubernamental: en cinco de los ocho casos, unos 56 tripulantes recobraron su libertad al no encontrarse indicios de delito, mientras que otros 32 enfrentan procesos bajo libertad condicional por el delito de asociación ilícita.








