El primer ministro de Canadá, Mark Carney, expresó este jueves su respaldo institucional a la propuesta de integrar a su país como el primer “miembro asociado” de la Unión Europea. Durante su intervención ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, Francia, el mandatario calificó la iniciativa como una oportunidad para consolidar un enfoque estratégico inédito entre ambas potencias.
Ante la Eurocámara, Carney enfatizó que la relación bilateral superará los límites actuales del Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA), vigente de forma provisional desde 2017. El jefe de Gobierno canadiense detalló que este nuevo estatus institucional deberá garantizar la autonomía estratégica mutua mediante la cooperación intensiva en sectores clave como minerales críticos, defensa, inteligencia artificial, computación, seguridad energética, tecnología espacial y sistemas de pago.
La propuesta de crear esta categoría de asociación fue planteada inicialmente por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante su discurso sobre el Estado de la Unión, sesión a la cual Carney acudió como invitado de honor. Como respuesta, el primer ministro subrayó la necesidad de profundizar los vínculos sociales y económicos mediante el comercio digital fluido, la integración de Canadá en los programas europeos de investigación Horizon y de intercambio estudiantil Erasmus+, y el suministro a gran escala de gas e hidrógeno hacia el mercado europeo.








