El gobierno de Dinamarca anunció este jueves una prohibición total de los teléfonos móviles en escuelas y centros de educación secundaria, una medida que afectará a los alumnos desde primero de primaria hasta el final de la etapa escolar, tanto dentro de las aulas como en los patios de recreo.
La primera ministra Mette Frederiksen declaró en rueda de prensa que la decisión busca frenar la sobreexposición digital de la infancia. El anuncio se produjo poco después de la publicación del último informe PISA, que situó a Dinamarca por debajo de la media europea con 478 puntos, marcando los registros más bajos en lectura, matemáticas y ciencias en la historia del país.
Por su parte, el ministro de Educación, Magnus Heunicke, advirtió sobre el impacto del deterioro académico. Frederiksen coincidió en que los malos resultados están estrechamente vinculados a una de las infancias más conectadas de Europa, señalando que los adultos han permitido que los menores pasen demasiadas horas frente a las pantallas. Con esta propuesta, el Ejecutivo endurece su postura frente a iniciativas anteriores que solo buscaban facultar a los consejos escolares para establecer normas internas.









