El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, instó este jueves a los países miembros a articular respuestas colectivas frente a la situación en Nicaragua, luego de que el legislativo de ese país prohibiera la participación electoral de la oposición, consolidando en los hechos un modelo de partido único.
En declaraciones ofrecidas en la sede del organismo en Washington, Ramdin calificó de inaceptable la medida impulsada por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Ante este escenario, la OEA avanza en la organización de una reunión extraordinaria de consulta de cancilleres, la cual prevé celebrarse de manera tentativa tras el desarrollo de la Asamblea General de las Naciones Unidas a finales de mes, con el fin de lograr una participación amplia de ministros de Relaciones Exteriores.
Aunque la OEA carece de facultades ejecutivas directas para imponer sanciones supranacionales, el titular del organismo abogó por consensuar un bloque de acciones conjuntas que incrementen la presión diplomática y propicien condiciones para abrir canales de diálogo.
La iniciativa regional se cruza con las recientes medidas unilaterales adoptadas por Estados Unidos, cuyas sanciones económicas contra la cúpula gubernamental han sido respaldadas por el secretario de Estado, Marco Rubio. Por su parte, el Ejecutivo nicaragüense ha rechazado las advertencias internacionales, reafirmando su postura frente a las presiones externas en medio de un aislamiento diplomático sostenido desde la salida formal del país del sistema interamericano a finales de 2023.









