La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el Paquete Económico 2027 contempla finanzas públicas responsables, sin nuevos impuestos ni gasolinazos, además de mantener los incentivos del Plan México y garantizar los recursos para los Programas para el Bienestar.
La mandataria sostuvo que tampoco se contempla un nuevo endeudamiento del país y que se fortalecerán las medidas contra la evasión fiscal.
El paquete contempla cinco pilares: una meta de crecimiento superior al 2%; protección de los Programas para el Bienestar, proyectos prioritarios e inversión pública; fortalecimiento de los ingresos mediante acciones contra las empresas factureras y la evasión fiscal; mayor eficiencia del gasto bajo el principio de austeridad republicana, y una reducción paulatina y responsable del déficit.

Entre los principales incrementos presupuestales destacan un 10.7% para educación, 13% para ciencia, 11.3% para salud, 11.5% para seguridad y 20.6% para el campo.
Además, el Gobierno federal señaló que están garantizados todos los Programas para el Bienestar, con incrementos por encima de la inflación.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público informó que los ingresos presupuestarios tendrán un crecimiento real de 3.9%, mientras que los ingresos tributarios aumentarán 5.9%, los ingresos no tributarios crecerán 3.7%, el gasto neto total 0.7%, el gasto programable 1% y el balance primario 0.5%; el déficit se ubicará en 3.9% del PIB, en tanto que la deuda se mantendrá estable hasta 2030.
Para 2027 se estiman 6 billones 995 mil millones de pesos en ingresos tributarios y no tributarios, y se proyecta un presupuesto de 3 billones 493 mil millones de pesos, de los cuales 1.1 billones de pesos serían destinados a los Programas para el Bienestar.
Otros 3 billones 502 mil millones de pesos corresponderían a pensiones, intereses, pago de la deuda y participaciones a las entidades federativas.

En materia de recaudación, el Servicio de Administración Tributaria informó que entre 2019 y 2026 los ingresos aumentaron 2.7 billones de pesos sin una reforma fiscal, frente a un incremento de 1.5 billones entre 2013 y 2018, periodo en el que sí hubo reforma fiscal.
Para 2026, los ingresos tributarios representan el 15.4% del PIB, el porcentaje más alto señalado en el comunicado.
Finalmente, el Gobierno federal anunció un Plan de Inversión de Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar por 5.7 billones de pesos entre 2026 y 2030.
Más de la mitad de estos recursos se destinarán al sector energético, además de contemplar inversiones en trenes, carreteras, puertos, agua, salud y vivienda. El objetivo, de acuerdo con el comunicado, es reducir las necesidades de financiamiento y mantener finanzas públicas sanas para impulsar el crecimiento, la inversión y el bienestar de las familias mexicanas.









