La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ejecutó la clausura parcial temporal de un establecimiento comercial en Tapachula, Chiapas, tras detectar la posesión irregular de fauna silvestre. La intervención oficial se derivó de una denuncia ciudadana que alertaba sobre la presencia de ejemplares retenidos sin la documentación legal correspondiente, lo que motivó una inspección inmediata por parte de los inspectores de la dependencia federal.
Durante la diligencia, el personal de la autoridad ambiental aseguró un pitón burmés (Python molurus), una tortuga sulcata (Geochelone sulcata) y una tortuga de concha blanda (Trionix apalone). Aunque los animales no presentaban lesiones físicas aparentes y mostraron buenas condiciones de salud, ninguno contaba con el sistema de marcaje reglamentario ni con los permisos que acreditaran su procedencia legítima en el mercado nacional.
La medida cautelar se aplicó debido a que el establecimiento operaba sin estar dado de alta como Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) ni como PIMVS ante la Semarnat. La Profepa confirmó que el pitón burmés está resguardado por el Apéndice II de la CITES, por lo que mantendrá abierto el procedimiento administrativo correspondiente para garantizar el bienestar de las especies e imponer las sanciones de ley.









