El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos oficializó el volumen para su nueva operación de recompra de deuda federal, fijando el monto en seis mil millones de dólares. La cifra triplica las cantidades habitualmente destinadas a estas intervenciones para mitigar la presión sobre el mercado de bonos.
La medida busca amortiguar la volatilidad financiera en un entorno macroeconómico donde la primera economía global registra tasas de interés en niveles máximos no vistos en más de dos décadas.
La resolución concreta los lineamientos adelantados el pasado 19 de agosto por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien anticipó que la dependencia llevaría a cabo un incremento sustancial en el programa de adquisición de títulos en circulación a ejecutarse entre los meses de septiembre y noviembre.









