La instalación nuclear iraní de Pickaxe Mountain (montaña Kolang), situada a unos 225 kilómetros al sur de Teherán y cerca del complejo de Natanz, registró un marcado incremento en su actividad constructiva durante este año en el contexto del conflicto con Estados Unidos, según un análisis de imágenes satelitales difundido por el Center for Strategic and International Studies (CSIS).
De acuerdo con información de CNN, el centro de estudios señala que este enclave subterráneo, protegido por una sólida formación de granito, estaría diseñado como un refugio seguro para salvaguardar el programa nuclear de Irán.
Inteligencia israelí estima que el régimen iraní contempla trasladar centrifugadoras a este lugar para continuar con el enriquecimiento de uranio, mientras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió recientemente sobre la posibilidad de un ataque inminente contra el sitio. No obstante, los expertos del CSIS advierten que la geografía de la montaña dificulta su destrucción incluso para el armamento no nuclear más avanzado del Pentágono.
Paralelamente, documentación oficial de la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa reveló que, apenas cuatro días antes del inicio del conflicto armado a gran escala, se aprobó un contrato de emergencia por 1.2 millones de dólares para reacondicionar una instalación subterránea de pruebas en el campo de misiles de White Sands, en Nuevo México.
Fuentes consultadas confirmaron que esta directiva de seguridad nacional busca desarrollar capacidades técnicas específicas para neutralizar complejos nucleares subterráneos de gran profundidad que actualmente escapan al alcance de las bombas antibúnker estándar.









