La Alianza por la Salud Alimentaria interpuso una denuncia formal ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) contra una nueva línea de jugos, néctares, leches, yogures y postres dirigidos a las loncheras escolares que eluden el etiquetado frontal y superan los niveles de azúcar de un refresco.
Un estudio de El Poder del Consumidor analizó 31 productos entre julio y agosto de 2026, revelando que los jugos y néctares disfrazan los concentrados de fruta como «azúcares totales» en lugar de «añadidos» para evadir la norma NOM-051. Un ejemplo señalado es un jugo Del Valle Junior de manzana, el cual contiene 13 cucharaditas de azúcar en 500 mililitros, superando las 10 cucharaditas que presenta una Coca-Cola original en el mismo volumen.

El análisis detectó una estrategia de reformulación en leches saborizadas, yogures y gelatinas que utilizan alulosa, inulina y lactasa, además de colorantes como amarillo 5 y 6, rojo 40, azul 1 y caramelo IV, aditivos asociados con problemas gastrointestinales e hiperactividad. Ninguno de estos productos porta sellos de advertencia, pese a que su consumo se desaconseja por completo para la infancia.
Liliana Bahena, coordinadora de la campaña Mi Escuela Saludable, advirtió que la industria busca mantener el mercado escolar mediante publicidad dirigida a menores. Por su parte, la investigadora Alejandra Contreras recordó que el consumo de bebidas azucaradas cobra 40 mil muertes anuales en el país, mientras que el 50 por ciento de las niñas y niños podrían desarrollar diabetes en la edad adulta.
La denuncia exige a la Cofepris sancionar la violación a la NOM-051 y ejercer su facultad para prohibir la venta de estos productos dentro de los planteles, en cumplimiento con la regulación del entorno alimentario escolar vigente.









