El primer ministro británico, Andy Burnham, anunciará formalmente la aplicación de una prohibición comercial a los asentamientos israelíes, según confirmó una fuente gubernamental con conocimiento directo del asunto.
El jefe del gobierno británico informó sobre esta decisión al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una conversación telefónica realizada el lunes. Desde Downing Street indicaron que el primer ministro enfatizó durante la llamada la urgencia de preservar y avanzar hacia la solución de dos Estados.
Se anticipa que la administración estadounidense emita un posicionamiento oficial de rechazo ante las medidas comerciales anunciadas por Londres.
El adelantamiento del paquete de sanciones responde a inquietudes internas del Partido Laborista para evitar interferencias con su congreso anual a finales de mes, así como para contrarrestar los cuestionamientos del Partido Verde ante los próximos comicios parciales por el escaño que dejó vacante la renuncia del ex primer ministro Keir Starmer.
Entre los motivos expuestos por el ejecutivo británico destaca la preocupación por los planes de expansión en el área E1, entre Ma’ale Adumim y Jerusalén.
Previo al anuncio, el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, criticó al gobierno británico por el bloqueo de licencias y declaraciones sobre la ayuda humanitaria en Gaza. Frente a esto, un portavoz de Downing Street rechazó de manera categórica las acusaciones, ratificando el compromiso del Estado con la protección y seguridad de las comunidades judías en suelo británico.








