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La Torre Eiffel de París suspendió la atención al público y cerró sus instalaciones tras una jornada de huelga convocada por el personal, en protesta por la instrucción dada a varias empleadas de retirarse de la vista durante la visita de una delegación religiosa hindú.

El incidente ocurrió el fin de semana durante el recorrido de un contingente de aproximadamente 100 integrantes vinculados a la organización BAPS (Bochasanwasi Akshar Purushottam Swaminarayan Sanstha), cuyos representantes asistían a eventos por la apertura de un templo en la periferia parisina.

«Cuando la delegación pasó, se pidió a las mujeres que abandonaran sus puestos de trabajo para que los hombres pudieran ocupar sus lugares. Las empleadas decidieron reunirse para garantizar que las mujeres nunca vuelvan a ser tratadas de esta manera», declaró Diane Davoine, vocera sindical.

Tras el malestar generado entre los trabajadores, la administración del monumento ofreció disculpas al personal. Por su parte, el ayuntamiento de París anunció el inicio de un procedimiento de investigación formal para deslindar responsabilidades.

«Me niego a aceptar que se les pida a las mujeres que se hagan a un lado para satisfacer las demandas de los visitantes extranjeros. En Francia, las mujeres están plenamente presentes en la vida pública», aseveró Yaël Braun-Pivet, presidenta de la Asamblea Nacional de Francia.