El piloto italiano Andrea Kimi Antonelli conquistó una victoria histórica en el Gran Premio de Italia 2026 de la Fórmula 1, desatando la locura de los aficionados locales en el mítico circuito de Monza. El joven conductor de Mercedes completó una de las remontadas más espectaculares de la era moderna al largar desde la decimonovena posición de la parrilla debido a una penalización por cambiar componentes en su unidad de potencia.
La clave del triunfo se consolidó en la vuelta 28, cuando el equipo Mercedes aprovechó una ventana de coche de seguridad virtual para llamar a Antonelli a los boxes y colocarle neumáticos frescos. Su compañero de escudería, George Russell, optó por permanecer en pista para defender el liderato, una estrategia que desgastó sus gomas hacia el final de la competencia y le impidió contener el ritmo demoledor del italiano, quien lo rebasó en la vuelta 50.

Con este heroico resultado, Antonelli rompió una sequía de 60 años sin triunfos locales en este circuito, convirtiéndose en el primer italiano en ganar en Monza desde que Ludovico Scarfiotti lo consiguiera en septiembre de 1966. Adicionalmente, esta victoria la séptima en su cuenta personal durante la presente temporada lo afianza sólidamente en el liderato del campeonato mundial de pilotos con un total de 267 puntos.
Para culminar una jornada perfecta, el piloto cumplió una divertida promesa realizada previamente a sus mecánicos e ingenieros en los talleres. Tras la ceremonia del podio, Antonelli utilizó la parte superior cóncava del trofeo diseñado por Pirelli como un plato hondo improvisado, sentándose en el corral de prensa a cenar espaguetis con salsa de tomate ante las cámaras de la transmisión oficial.








