El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, provocó una fuerte controversia política al acusar a altos mandos del Ejército y del Shin Bet de decidir deliberadamente no despertarlo la madrugada del 7 de octubre de 2023 durante el ataque de Hamás.
El mandatario sostuvo que las cúpulas de seguridad evitaron avisarle a tiempo para impedir que ordenara una movilización inmediata, señalamientos que coinciden con declaraciones de la primera dama, Sara Netanyahu, insinuando complicidad opositora.
Líderes de la oposición, como Naftali Bénet y Gadi Eisenkot, calificaron los dichos como una estrategia electoral conspirativa y peligrosa rumbo a los comicios de octubre. En respuesta a las críticas, la oficina del primer ministro difundió una cronología oficial que detalla que Netanyahu recibió la primera alerta a las 06:29 horas y encabezó la evaluación de seguridad completa tres horas y media después.







