La estrategia de la Asociación de Tenis de los Estados Unidos (USTA) para rejuvenecer la audiencia del US Open generó tensiones en Nueva York. Con el fin de expandir el alcance digital del último Grand Slam del año, la organización otorgó acreditaciones oficiales a cerca de 100 creadores de contenido para cubrir el ambiente del torneo. Sin embargo, la presencia de estas celebridades de internet detonó fricciones con las figuras del circuito profesional.
El conflicto estalló en la pista tras múltiples interrupciones provocadas por sesiones fotográficas en pleno partido, uso de aros de luz para selfis y ruidos desmedidos en los palcos durante los puntos.
Uno de los momentos más tensos ocurrió durante el debut de la bicampeona Naomi Osaka contra Anastasia Zakharova, cuando el juez de silla Kader Nouni detuvo el encuentro para ordenar a un grupo en las gradas que tomara asiento e interrumpiera una sesión de fotos.Las reacciones de las estrellas del tenis no se hicieron esperar al concluir sus compromisos.
Osaka declaró que, si bien apoya que el tenis atraiga nuevos públicos, se trata de cortesía básica informarse sobre las normas y respetar la disciplina. Por su parte, la estadounidense Jessica Pegula calificó estas conductas de «falta de respeto», señalando que la situación se fue del todo de las manos mientras los atletas ponen en juego su carrera.Ante la indignación generalizada, la USTA retiró credenciales a creadores que infringieron normativas y reforzó las advertencias de silencio e iluminación dentro del Estadio Arthur Ashe. La organización reiteró la urgencia de educar al nuevo espectador digital para equilibrar el alcance en redes sociales con el protocolo tradicional que exige la competencia elite.







