México fortaleció su liderazgo en el mapa turístico global al posicionarse como la cuarta economía a nivel mundial con la mayor contribución directa del sector de viajes y turismo a su Producto Interno Bruto (PIB). Este avance refleja la solidez de la infraestructura nacional y la alta demanda de los destinos mexicanos en los mercados internacionales de consumo.

A la par de su peso macroeconómico, el país se ubicó también en el cuarto lugar global en gasto en viajes de placer. Los registros confirman la aceleración en el flujo de divisas captadas por concepto de hospedaje, recreación y servicios gastronómicos, posicionando a la industria turística como uno de los motores más dinámicos de la economía mexicana.

Los indicadores consolidados ratifican la capacidad de atracción del territorio nacional frente a competidores globales y aseguran la permanencia de México entre las principales potencias del rubro. Autoridades y actores del sector destacaron que estos datos impulsan el desarrollo regional mediante la generación de empleo continuo e inversión en los principales polos de desarrollo del país.